jueves, 26 de noviembre de 2009

Sigue, sigue, sigue y no termines nunca

Al llegar al ascensor y ver en el espejo mi cara llorosa me di cuenta que tenia que parar a no ser que quisiera oir las molestas preguntas típicas de mi madre.Al llegar a casa subí rapidamente las escaleras y me fui directamente a mi cuarto diciendo que esaba terriblemente cansada.

Aquel fin de semana fue horrible pero como todo, terminó pasando.El lunes llegue a clase destrozada, con los ojos hinchados de tanto llorar y con un bonito par de ojeras moradas surcandome la cara que ni siquiera mi caro maquillaje habia conseguido disimular pero a pesar de todo decicí que esa tarde no iba a arruinarme el resto de mi vida y que con haber malgastado todo un finde había bastado.

Intenté evitarle durante todo el día y casi lo conseguí, justo después del recreo de la tarde, llegué muy pronto mi clase, mi primera impresión fue que estaba vacia pero para mi sorpresa nada más cerrar la puerta...

-Lo siento.-dijo su voz

Todo mi cuerpo se quedo helado aunque rapidamente recuperé el control sobre mis actos y dirigí mi mano hacia la puerta.En eso él atravesó la distancia que nos separaba y me dijo

-Lo digo en serio, la verdad es que no me acordé, pero te prometo que la próxima estaré alli puntual.

-¿Qué próxima vez?-repuse yo

-Te recuerdo que tenemos un trabajo de Literatura por hacer-me contestó

-Cierto...¿qué tal este sabado?

-Esta bien,¿En mi casa de nuevo?

-Solo si piensas presentarte esta vez

-Te lo prometo

Esas fueron sus últimas palabras antes de que empezaramos ha hablar de otra cosa y la clase se llenara de gente.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

como lo pude soñar¿? no lo se...pero aun asi fue precioso.

La campana sonó arruinando un bonito dia de mediados de otoño, las hojas caian lentamente de los arboles y yo corriendo para llegar un día más tarde a clase de lengua, pero ese dia un regalo me acompañó, alli estaba él, en la entrada, como esperandome, tan guapo como siempre con el pelo brillando al sol y una bufanda azul bien enrrollada al cuello, y yo con mi mochila llena de libros que me tiraba para atras, la falda llena de tiza y todo el pelo revuelto frente a él.

-Jaja... que verguenza, otro dia más llegando tarde- me dijo, mi corazon parecia dar saltitos de alegria.

-Si, la verdad es que deberia darnos verguenza, los delegados y siempre llegando tarde-conteste yo y mis risas se unieron a las suyas

-Bueno y como sigais aqui hablando aun llegareis mas tarde-dijo una profesora que no conocia

Asi que entre risas subimos a clase para escuchar una vez mas el sermoncito de Margarita por no llegar a la hora, ya llebabamos cuatro en lo que iba de semana y eso que era solo miercoles... nos sentamos y para nuestro asombro en el nuevo trabajo de literatura nos habian puesto juntos por haber llegado retrasados.

Diciendo la verdad, no hablamos más en todo el dia y aunque para mi ya habia sido suficiente a la hora de la salida me alcanzo corriendo y me pregunto si iba hacer algo el viernes, porque si queria podiamos hacer el trabajo en su casa.Y asi es como a las seis menos diez mi dedo estaba pulsando su portero automatico.

Su madre me abrió y me contó que él todavia no habia llegado.Me dijo que me sentara y me pregunto que si queria algo pero yo pensando el el nudo de mi estomago me negué.Comenzamos ha hablar sobre él, nuestros compañeros de clase y muchas otras cosas durante un rato pero él seguía sin aparecer.Miré el reloj, ya eran casi las ocho, hora a la que me debia ir, cuando me levante y me despedí de su madre que tan amable habia sido conmigo el hizo acto de presencia, pero no venía solo, le acompañaba la chica que según los rumores le gustaba.Al principio se sorprendió mucho al verme pero en un segundo la expresión de su cara pasó del desconcierto a la clara impresión de haber recordado que hacia allí y luego al arrepentimiento aunque para mi reacción en ese momento ya era tarde, me volvi hacia su madre la sonreí y repetí mi expresión de agradecimiento por el té, que me habia acabado tomando, y a él le eche una mirada larga y me fui.

Desde detras de su puerta pude oir a su madre diciendole

-De veras no se como se te ha podido olvidar, la pobre ha estado aquí toda la tarde esperandote hasta que ya me ha dicho que tenia que irse porque luego tenia...

Ya no quise escuchar más y en silencio me fui llorando suavemente.